Estoy pensando muchísimo en los jurados al estilo estadounidense. Sabed que, una vez resultas elegido para formar parte de un jurado, has de encerrarte con los otros miembros en un hotel y permanecer aislado, sin contacto alguno con el mundo exterior. Dejas de trabajar y de ver a tu familia hasta que el juicio acabe. Semanas, a menudo meses. Hasta que el juicio acabe, ni más ni menos.
En Canada están seleccionando al jurado de un asesino en serie que se ha cargado a más de sesenta prostitutas. Llevaban años desaparecidas y muchos de los casos se habían olvidado ya, pero el azar llevó a la policia a la granja del tipo y allí empezaron a descubrir cadáveres a cascoporro. Una pierna aquí, un dedo allá, eso de allí parece una oreja y así hasta sesenta y tres fiambres. Pero como están despedazados y aún están realizando excavaciones, se prevé que haya más de 22.000 pruebas. Ergo, juicio larguísimo. Meses, quizás más de doce. Se ve que la gente huye despavorida cuando recibe la citación para la selección del jurado de este caso...
No puedo dejar de imaginarme lo que debe pasar en un jurado de este tipo. Las relaciones que se deben establecer entre los miembros. Estoy segura de que hay sexo. Estoy segura también de que nacen amistades, y estas son de las que duran toda la vida. Veo cuernos. Veo peleas por qué pizza vamos a encargar. Me juego lo que sea a que a veces, después de mucho discutir y no ponerse de acuerdo, dan cualquier veredicto porque, si no, no salen de allí nunca. Y luego, de vuelta en la vida real, comprobarán si les han echado del trabajo, si la mujer sigue en casa y quién ha ganado la liga de béisbol. Y harán cenas: "Cariño, hoy no me esperes que he quedado con los del jury".
Quizás no os parezca un tema interesante, pero yo no paro de darle vueltas al asunto. Será el aburrimiento. Será el café.
Y ya para acabar, y sin que tenga ninguna relación con el tema, quiero aprovechar para saludar a todos aquellos que están trabajando hoy domingo, levantando el país. De ellos será el reino de los
cielos.
2 comments:
Curioso país Canadá, donde Quebec vota cada dos por tres si sus ciudadanos quieren la independencia, y siempre triunfa el NO.
Donde nacieron Neil Young, Rufus Wainwright o todas la nueva hornada de bandas de pop y rock.
Donde se te hielan las pestañas mientras aparecen cadáveres de señoras que fuman y te llaman de tú: siempre en Canadá, no en Aguere, Letonia, Estonia o Retonia.
Y, claro, luego hay que juzgar al presunto/s culpable/s. ¿Será un granjero con camisa de leñador, harto de comer carne de reno?
¿O una panadera rolliza que amasaba el pan sin maza, utilizando sus pechos exuberantes?
¿Y el jurado? ¿Cuántos blancos? ¿Y cuántos negros? ¿Habrá algún facha que se redimirá de sus ideas racistas y tendrá que follarse a una negra tras un año encerrado? Él, el único blanco del jurado, corriéndose sobre una negra y conformando un pastelito de chocolate y nata...
Y seguro que a algunos les dará por la sodomía. Y se meterán el martillo del juez, ese que suena cuando se dicta sentencia, por el culo.
Y si hay algún transexual, se pondrá la peluca de los abogados para parecer más mujer, mientras que los exibicionistas se abrirán la toga y enseñarán sus penes, pichas o pollas, que nombres mil tiene el miembro viril.
Y, cuando el juicio acabe -para desespero de algunos, que no querían volver a casa ni al trabajo-, comprobarán que su mujer espera un hijo del butanero, que la niña ya ha tenido la regla y va a tener que follársela porque se ha puesto muy buena, antes de que lo haga otro, o que el niño es homosexual y va a tener que curarle esa enfermedad con electroshocks.
¡Dios! ¡Con lo bien que estaba yo en el juicio mirándole las tetas a la panadera, que saldrá de la cárcel dentro de tan solo 30 años!
¡Ojalá hubiera sido yo el condenado a cadena perpetua y no aquel pobre granjero con camisa de leñador!
¿Y mis padres? ¡Ah, que murieron! Y la empresa quebró, mi hermano se apoderó de mi herencia, me quemaron el coche y me estafaron todos mis ahorros.
Mas no me importa: yo creo en la Justicia. Es domingo, estoy trabajando y sólo tengo que esperar un poco más para ser feliz: el 12 de junio, a las 23.45 horas, estaré en el reino de los cielos.
Siempre me ha hecho gracia las pelis que sali éste tema incluso recuerdo algun capitulo de alguna serie, aquella que hacían en el plus al medio dia de risa que hiba sobre una revista, que tambien salia el tema jurado. Esto de estar encerrados en un hotel, si el hotel mola y te pagan los días mira, todo eso quehas ganado, asi tambien puedes desconectar de tu vida, incluso puedes mantener una doble vida. Seguro que hay sexo, siempre hay sexo cuando hay gente encerrada, mira G.H.! Pues imaginate si encima es sin cámaras!!
Pero esto del jurado popular es tan Americano, tan típico de allí, lo que no sabía es que enCanadá tambien hicieran estas cosas... los creia mas listos.
Besos
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